Recuerdos de mi primera relación con Škoda Motorsport.
En la segunda mitad de los ’70 yo acudía anualmente a la Carrera en Cuesta al Montseny, única valedera para el Campeonato de Europa de Montaña que se celebraba en nuestro país, y donde veíamos coches de competición inexistentes en aquellos tiempos en España. Allí vi por primera vez un coche Škoda de competición, el 130 RS, que competía por la victoria en el Grupo 2. Esto era “casi en la prehistoria”, y sólo los más veteranos lo recordarán.
Mucho más tarde, en el año 1.996 fue cuando realmente tuve mi primer contacto con el Equipo Škoda Motorsport. En aquella época yo colaboraba ocasionalmente con Alex Romaní en la organización de sesiones de test para equipos del mundial de rallyes. En aquellos años Škoda participaba en el Campeonato del Mundo de Rallyes, en la categoría F2, con los Škoda Felicia Kit Car.
Debido a una coincidencia de fechas entre Škoda y Subaru para unos test en Cataluña, Alex me pidió si yo podía ocuparme de los test de Škoda, ya que él se ocuparía de los de Subaru.
Dicho y hecho, coordinamos todo, cierres de carretera, guardia civil, personal para cierre de caminos, etc. y en la fecha indicada estabamos en Ossor, uno de los tramos “clásicos” de la zona de Girona y, en mi opinión, uno de los más bonitos de España.
El piloto que Škoda había traido para la ocasión era Pavel Sibera y una vez allí, y con todo a punto, resultó que el copiloto, no recuerdo por que motivo, no podía estar en los test. Ante esa situación, le indiqué al responsable del equipo que yo había sido copiloto profesional durante años y que si querían, yo me podía ocupar del tema, a lo que él accedió.
La dificultad del tema vino con el idioma, pero con Pavel Sibera logramos hacer unas notas muy básicas, en inglés, que le parecieron suficientes. Estuvimos todo el día probando diferents soluciones de neumáticos y suspensiones sin ningún problema, y debo decir que el coche me sorprendió muchísimo.
Salvando las distancias, el Felicia Kit Car era similar al Fabia Super 2000, ya que ambos son dos coches enormememente simples y llevados al máximo que el reglamento permite en cada caso. Dos características que les hacen similares son la ligereza y la agilidad, siendo una la consecuencia de la otra, ya que ambos están en el peso mínimo permitido.
En el caso del Felicia, quizás su principal handicap era el motor, ya que sus 1.600 c.c. y 180 CV le limitaban bastante respecto a sus rivales, todos con motores de más cilindrada y potencia. Pero cuando el tramo era “cuesta abajo”, el excelente chasis y suspensiones le hacían tremendamente competitivo. Y en los test pude comrpobarlo personalmente cuando “nos tirábamos” por las bajadas de Ossor. El paso por curva era espeluznante y la efectividad del coche era sorprendente.
Es curioso que muchos años más tarde haya acabado trabajando otra vez para Škoda, pudiendo comprobar que la filosofía de optimización de recursos y de partir de un excelente diseño para hacer un buen coche de rallyes sigue siendo la misma, habiendo cambiado solamente la tecnología aplicada.
Para finalizar con la historia, deciros que el final del test se complicó, ya que un cortocircuito en la instalación eléctrica del coche provocó un conato de incendio con el consiguiente susto. Ante la imposibilidad de reparar la avería “in situ”, acabamos la jornada en ABF Sport, el taller de Arcadi Busquets, quien muy gentilmente nos cedió sus instalaciones, y una vez reparado el coche pudimos continuar al día siguiente.
El Škoda Felicia Kit Car obtuvo muy buenos resultados para su escasa potencia, destacando la 3ª posición absoluta del Stig Blomqvist en el Rallye RAC de Gran Bretaña en 1996. Después vinieron el Octavia Kit Car, para llegar a los WRC con el propio Octavia y el Fabia, hasta los actuales Fabia S2000. En resumen, una marca de gran tradición deportiva que siempre ha mostrado que con pasión, trabajo y una buena utilización de los medios disponibles se puede luchar con los mejores.


Andersson, con Škoda Fabia S2000, consigue la victoria inaugural en el Rallye de Suecia
Lo fue la pasada y promete serlo también la que nos espera este año.
Han pasado ya un par de meses desde el último rallye de la pasada temporada y hemos querido conocer las impresiones de Alberto Iglesias Pin sobre varios aspectos de la misma y de los rallyes en general.
Los vehículos Škoda han concluido con éxito el Rally de Monte Carlo, que forma parte del Intercontinental Rally Challenge (IRC). Los tres equipos oficiales de la factoría checa consiguieron terminar entre los cinco primeros de la clasificación final: el finlandés Juho Hanninen fue segundo, Nicolas Vouilloz tercero y Jan Kopecky quinto. 
“Estoy muy contento con el resultado. Intenté conducir de forma táctica, sin arriesgar demasiado. Me hubiera gustado encontrar más nieve en la pista, pero, de todos modos, la carrera fue muy larga y exigente”, comentó Hanninen.
Este es el deseo que quiero transmitir en nombre propio y en el de todo el Equipo Skoda: Que paséis unas felices fiestas navideñas y que el próximo año nos depare a todos muchos éxitos, tanto deportivos como personales.
Alberto Hevia finaliza el año con una sesión de pruebas del Skoda Fabia Super 2000
El francés Nicolas Vouilloz, vencedor del Campeonato IRC en 2008, será el tercer piloto de Škoda.
Con ocasión del pasado Rallye Shalymar, Skoda España organizó distintas actividades para sus invitados y clientes, así como para la prensa y simpatizantes de la marca checa.
grandes subidas y descensos, “dubbies”, etc.
Alberto Hevia, con su Skoda Fabia Super 2000, finaliza en la cuarta posición final del Campeonato de España de Rallyes 2009, con sólo cinco participaciones.

